TERAPIA SEXUAL ¿Por qué ir a un especialista en terapia Sexual?
Les dejamos la entrevista que dimos hace un tiempo a Luza Alvarado. Nos parece que puede servir para explicar qué es lo que hacemos en el ejercicio de la terapia sexual:
En una sociedad donde las relaciones de pareja se han genitalizado enormemente, es curioso cómo invertimos más recursos en nuestra apariencia exterior que en nuestra salud y conocimiento sobre sexualidad. Quizás sea por prejuicio o tabú, pero pocas veces prestamos atención a esta dimensión de nuestra vida. Andamos por ahí, sufriendo en silencio, con un costal de preguntas sin resolver.
Por una cuestión cultural y social, es muy probable que, en materia sexual, todos estemos igualmente desinformados, llenos de prejuicios e ideas fragmentarias que nos venden en las revistas como "llaves para el éxito sexual". Sin embargo, al momento de la realidad nos llenamos de ansiedad y sentimientos de fracaso. Es entonces que se hace indispensable contar con el apoyo de gente profesional que tenga la capacidad de ayudarnos y entendernos en toda nuestra complejidad.
Con esa intención nos acercamos a dos expertas en el tema, Paula Pérez G. y Andrea Florenzano, de Santiago de Chile. Andrea y Paula, psicólogas con estudios especializados en terapia sexual, despejaron algunas de nuestras dudas sobre el papel del sexólogo y la importancia de la terapia sexual.
¿Qué hace un sexólogo?
Un sexólogo se dedica al estudio de la sexualidad, pero ésta se puede abordar desde distintas disciplinas: hay médicos expertos en sexología, están los sexólogos expertos en educación, así como psicólogos y hasta bioquímicos que se han dedican al estudio de la sexualidad humana.
¿Qué distingue a un terapeuta sexual del resto de los sexólogos? El psicoterapeuta sexual tiene una formación clínica (psicológica, psiquiátrica o médica) que le permite trabajar con las dificultades, disfunciones o problemáticas sexuales especificas, sin embargo, al entender al individuo en su contexto amplio, va más allá de lo puramente fisiológico o funcional. En la terapia sexual se toman en cuenta el problema físico, el individuo, sus aspectos psicológicos, afectivos y eróticos, así como las repercusiones que esto trae sobre su vida y sus relaciones de pareja.
¿Cómo reconocer a un buen terapeuta? Es importante preguntarnos qué nos va a ayudar más en el momento de nuestro malestar. Debemos entender que cuando la problemática sexual está conllevando un sufrimiento, el individuo desea no sólo tratar con un experto en sexualidad, sino también con un experto en la comprensión y el trabajo con el sufrimiento. Cuando se recurre a una terapia sexual de orientación psicológica, necesitamos que el profesional sea un buen clínico y un experto en conocimientos sobre lo sexual. Como equipo, pensamos que es fundamental un abordaje bio-psico-social. Pero es muy difícil encontrar un profesional que, además de ser terapeuta, sea experto en las tres dimensiones, por lo que se recomienda que haya un equipo detrás del profesional que trata el caso.
¿Por qué motivos la gente va a terapia sexual? Se consulta por disfunciones y problemáticas de diminución de deseo, problemas con el control eyaculatorio, dificultad para llegar al orgasmo, discrepancia en relación a la frecuencia sexual en las parejas. Vemos muchas disfunciones cruzadas por alta ansiedad de rendir y hacer un buen performance, que llevan a una dificultad de disfrutar y contactarse con el momento. También nos encontramos con muchas consultas motivadas por imágenes de la sexualidad que son sobrevaloradas o poco flexibles, ideales basados en imaginarios cinematográficos y en deseos de éxito y control.
¿Cómo es el tratamiento? Cada sexualidad se ha llegado a obstaculizar de un modo particular, cada caso es único y debe estudiarse y comprenderse, conjuntamente con el paciente, para generar cambios significativos. Dependiendo del motivo de consulta, se realiza una terapia, ya sea individual o de pareja; otras veces basta con algunas sesiones de psico-educación para dar información adecuada que disminuya la ansiedad. Sin embargo, hay quienes se acercan en busca de una respuesta mágica, rápida, sin esfuerzo ni espera; en estos casos deben trabajarse primero estas expectativas antes que la problemática.
¿En qué nos beneficia el ir a terapia sexual?
- Se reduce la ansiedad.
- Se aumenta el autoconocimiento.
- Podemos fomentar y dar herramientas para la exploración y autoexploración del disfrute con uno mismo y con el otro.
- Construimos expectativas propias, significativas y realistas en el plano erótico sexual.
- Se "descomprime" el área sexual de otras cargas, mandatos y bloqueos que obstaculizan su disfrute y descubrimiento.
¿Cuáles son las dudas más recurrentes de los pacientes? Por un lado, están las dudas relacionadas con conflictos propios no resueltos, que nos hacen más ansiosos y susceptibles, dudosos de nuestras fortalezas; por otro lado, está la tendencia a apegarse a modelos que tal vez son poco reales, muy exigentes y muy demandantes. Hay desde dudas de la biología y función sexual en sí misma, las diferencias de la respuesta sexual entre hombre y mujer, dudas respecto a lo que provoca y mueve el propio goce y placer, así como lo que se espera del encuentro sexual. Esto es, las dudas van desde lo anatomo fisiológico, hasta las diferencias corporales entre géneros, pasando por lo que hace disfrutar al propio cuerpo, así como dudas referentes a cómo comunicarse en estos términos con la pareja.
¿De qué manera pueden mejorar nuestra vida los conocimientos sobre nuestra sexualidad?
Los conocimientos científicos acumulados en las últimas décadas pueden jugar a favor o en contra. La idea es que nos ayuden a hacer un mapa de la realidad. Por ejemplo, cuáles son las posibilidades y los límites de nuestro cuerpo, así como las diferencias entre un cuerpo y otro, entre una experiencia y otra. La ciencia nos muestra que existen patrones, pero también que hay diferencias entre ellos. Al transmitir esa información debemos destacar tanto los patrones como las diferencias, de lo contrario, cualquiera que no encaja en el patrón se siente raro, cuando en realidad el patrón científico se construye de estadísticas y promedios. O sea, lo más probable es que frente a un patrón científico, todos seamos raros, anormales, diferentes. El conocimiento sexual puede liberarnos, pero también hacernos sentir que tenemos que cumplir con una cierta normalidad o imagen. No es muy distinto lo que ocurre con la transmisión de otro tipo de información más informal, como puede ser en el caso del desarrollo de la pornografía, que hace sentir a cualquier principiante que está perdido por que jamás va alcanzar una duración o performance como el de la pantalla.
MANTENER EL DESEO EN RELACIONES A LARGO PLAZO:
Cada día son más las personas que se acercan a la consulta por una disminución de su deseo sexual.
El tema del deseo sexual es un tema complejo y siempre en constante investigación y estudios en el ámbito psicosocial y de la salud.
Esther Perel, es una reconocida psicóloga en el ámbito de la sexualidad que se ha enfocado en este tema.
A continuación les dejamos un video realizado en febrero de este año, en donde la experta se enfoca en contarnos "los secretos del deseo en una relación a la largo plazo":
MASTECTOMÍA Y SEXUALIDAD
El cáncer de mama en este momento, es el tipo de cáncer más frecuente en las mujeres occidentales. Según la CONAC tres mujeres mueren a diario producto de esta enfermedad y una de cada catorce desarrollará esta enfermedad a lo largo de su vida.
La aparición de un tumor maligno en una o ambas mamas de una mujer constituye un impacto psíquico capaz de des-estructurar su equilibrio anímico y afectivo.
La mastectomía consiste en una cirugía mediante la cual se le extirpa parte o la totalidad de la mama a una mujer. Esta operación suele indicarse como tratamiento del cáncer mamario y su propósito es conseguir la extirpación del tumor de la mama. Extirpar una o ambas mamas es significativamente traumático y suele producir importante inseguridad en la mujer. No sólo la imagen y esquema corporal se ve afectada, sintiéndose la mujer en numerosas ocasiones poco atractiva, sino también en varias ocasiones “poco mujer” en tanto que nuestra cultura y sociedad tiende a considerar un cierto volumen de senos como un símbolo visible de feminidad, sexualidad y erotismo.
La pérdida de este estímulo erótico es vivida como un atentado contra la estructuración psíquica de estas mujeres, siendo el resultado más frecuente la autoimagen empobrecida, vergüenza, angustia, ansiedad, depresión y la desesperanza.
Puede pensarse que en numerosas ocasiones este hecho es vivido como una mutilación, una castración: llegan a verse a sí mismas como incompletas, vacías, poco importantes, carentes de belleza, des-erotizadas e incluso indignas de ser amada. Con este tipo de auto-percepción no es difícil entender entonces la posible aparición de alguna disfunción sexual.
La literatura indica que alrededor de un 50% de las mujeres que han tenido cáncer de mama sufre de disfunciones sexuales prolongadas, siendo las más comunes la pérdida del deseo sexual y la dispareunia (dolor durante la relación sexual).
La disminución del deseo en estos casos puede tener etiología diversa. Sin embargo, en numerosos casos se da una dinámica relativa a la evocación de pensamientos negativos que tenderían a suprimir el deseo u oportunidad sexual.
Estos pensamiento negativos tienen un funcionamiento inverso al de las fantasías sexuales que operan en el incremento del deseo sexual. Los pensamientos negativos que podrían interferir en mujeres mastectomizadas podrían relacionarse con su autoimagen empobrecida y la percepción de ellas mismas como mujeres des-erotizadas.
No hay que olvidar que usualmente quienes padecen de estas disfunciones no están al tanto del rol activo que ellas mismas tienen en sus inhibiciones, ya que este proceso operaría de manera inconsciente, automática e involuntaria.
En relación a la dispareunia, que se refiere a la presencia de dolor durante la penetración que no sería atribuible a causas orgánicas, podría plantearse que opera un mecanismo similar. Pareciera que la mujer literalmente “se cierra” a la posibilidad de tener una relación sexual producto del rechazo a su propio cuerpo y la ansiedad que esto acarrea.
Los grandes montos de ansiedad existentes y gatilladores de las disfunciones sexuales descritas hablan más allá del cambio en su autoimagen y deterioro de su autoconcepto. Remiten a un duelo por la pérdida corporal, un duelo en relación a lo que se vive como salud, enfermedad. Un duelo que para ser elaborado exitosamente deberá seguir un proceso en que logre reestructurar el concepto de si misma que puede haberse visto seriamente afectado en su estructura. Reestructuración frente a la salud-enfermedad que le permita re-validarse como ser social, madre, esposa, profesional, dueña de casa. Lograr en cada una de estas dimensiones re-erotizarse.
Es imprescindible la empatía y el apoyo de los familiares y parejas de estas mujeres, así como también es muy importante el acompañamiento que los profesionales de la salud podemos realizar en este proceso de duelo, tomando en cuenta aspectos tan básicos como los sentimientos que cada una de estas mujeres experimentan.
* foto tomada de gettyimages.com
EL AMOR, POR SUPUESTO, NO EXISTE (De qué hablamos cuando hablamos de amor?)
Para Aristóteles, «amar era querer el bien de alguien». Stendhal distinguía entre amor-pasión, amor-gusto, amor-físico, amor de vanidad. Rilke creía que amar es dos soledades compartidas. Proust decía que el amor es una mala suerte.
¿Después de dos siglos, amar sigue siendo un no-sé-qué?
- Un texto de José Antonio Marina No. 28-
Los investigadores que han estudiado la empatía han comprobado que el desligamiento del amor aparece poco a poco en la vida del niño. Hoffman ha distinguido varias etapas en este desarrollo. A los pocos días de vida, el niño siente el malestar contagiado al experimentar el malestar de otro niño. Todo parece indicar que el niño siente su propio malestar, no el del otro. Después comienza a sentir una simpatía más descentrada, prosocial, que va a hacer que se interese por el bienestar de otra persona. Es este fenómeno el que posteriormente va a favorecer o intensificar la educación, reuniendo otros varios sentimientos que afirman con energía los valores del objeto. Por ejemplo, la admiración o la experiencia estética parecen sentimientos muy poco subjetivos, ya que el protagonismo lo lleva la propia prestancia de la cosa. Al hablar de la experiencia estética tendemos a verla como una mera contemplación del objeto bello, y lo mismo sucede en la admiración. En la relación amorosa también aparece la definitiva independencia de los valores del ser amado respecto del sentimiento. El amante ve con claridad en la persona amada las razones de su amor. Por eso experimenta su amor como un destino irremediable.
Cada uno de los niveles amorosos que he señalado –el deseo, el dolor de la ausencia, el gozo en la posesión, la afirmación de la existencia ajena y la necesidad de su felicidad– pueden llamarse, sin duda, amor, sabiendo que sólo el nivel último, que integra a los demás, alcanza la totalidad de la experiencia. Se trata de una experiencia integradora y por ello muy compleja.
De El laberinto sentimental, Anagrama
¿Después de dos siglos, amar sigue siendo un no-sé-qué?
- Un texto de José Antonio Marina No. 28-
Los investigadores que han estudiado la empatía han comprobado que el desligamiento del amor aparece poco a poco en la vida del niño. Hoffman ha distinguido varias etapas en este desarrollo. A los pocos días de vida, el niño siente el malestar contagiado al experimentar el malestar de otro niño. Todo parece indicar que el niño siente su propio malestar, no el del otro. Después comienza a sentir una simpatía más descentrada, prosocial, que va a hacer que se interese por el bienestar de otra persona. Es este fenómeno el que posteriormente va a favorecer o intensificar la educación, reuniendo otros varios sentimientos que afirman con energía los valores del objeto. Por ejemplo, la admiración o la experiencia estética parecen sentimientos muy poco subjetivos, ya que el protagonismo lo lleva la propia prestancia de la cosa. Al hablar de la experiencia estética tendemos a verla como una mera contemplación del objeto bello, y lo mismo sucede en la admiración. En la relación amorosa también aparece la definitiva independencia de los valores del ser amado respecto del sentimiento. El amante ve con claridad en la persona amada las razones de su amor. Por eso experimenta su amor como un destino irremediable.
Cada uno de los niveles amorosos que he señalado –el deseo, el dolor de la ausencia, el gozo en la posesión, la afirmación de la existencia ajena y la necesidad de su felicidad– pueden llamarse, sin duda, amor, sabiendo que sólo el nivel último, que integra a los demás, alcanza la totalidad de la experiencia. Se trata de una experiencia integradora y por ello muy compleja.
Cuando la persona amada alcanza esa autonomía asombrosa, aparece otra característica del amor que Sartre también contó, aunque de manera sesgada. Quien emerge de ese sentimiento es un ser dotado de una cualidad muy especial. El sujeto quiere ser querido por esa persona. Pero solamente después de alcanzar, en el propio sentimiento, su autonomía. El sujeto quiere ser amado precisamente por esa persona libre, independiente, valiosa en sí. Surge así un carácter contradictorio del sentimiento: amar, entre otras cosas, significa querer ser amado. Si hacemos una sustitución en la frase –parecida a las que se hacen en matemáticas– aparece un fenómeno muy curioso. Atienda el lector para no perderse en el trabalenguas.
Hemos quedado que «amar = querer ser amado». Si sustituimos esta palabra, resulta que «amar = querer que el otro quiera ser amado por mí». Si todavía realizamos otra sustitución, tenemos que «amar = querer que el otro quiera que yo quiera que el otro me ame». Así podemos llegar a un círculo interminable de solicitaciones de amor. El sentimiento se introduce en un juego interminable de espejos paralelos, que Sartre consideraba como prueba de imposibilidad, pero que también puede interpretarse como prueba de perduración.
De El laberinto sentimental, Anagrama
¿Qué significa? Etimología de algunas palabras
1) SADISMO: El término proviene del Marqués de Sade (1740-1814). Se dice que uno de sus criados le habría llevado una prostituta a quién el marqués habría atado y azotado. Este hecho lo habría repetido hasta que finalmente habría sido encarcelado.
2) CLÍTORIS: Del griego "kleitoris"que significa "pequeña montaña"
3) SEMEN: Del latín "seminis", que significa semilla.
4) MENSTRUACIÓN: Proviene del latín "menses". "Menses" proviene del griego "mene", que signfica luna.
5) ORGASMO: Del griego "orgasmos". "Orgasmos" tendría la raíz endoeuropea y significa "hinchar".
6) MASTURABACIÓN: Proviene de "Manus Stuprare" , que significaría cometer estupro contra uno mismo con las manos. (Estupro entendido como violación).
* La mayoría de las palabras fueron encontradas en www.etimologias.dechile.net y posteriormente confirmadas.
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Publicado en: www.psicosesion.com
PSICOSEXUAL
(Parte I)
Hoy le ha tocado el turno a www.psicosexual.com
Psicosexual es un blog que se dedica a divulgar información sobre sexualidad entendida en toda su complejidad como un aspecto propio de cada ser humano desde que nace hasta que muere. Desde ese punto de vista no solo brinda información sino que hace hincapié en la vivencia propia de la persona y como influyen sus emociones, estados de ánimo, temores, deseos, es decir la vivencia subjetiva individual en lo referente a la sexualidad y el sexo. Ya desde la denominación de la página “Psicosexual” (muy bien elegido por sus autoras) alude a la complejidad de la sexualidad misma donde cuerpo-mente es entendido como un “todo” sin disociaciones instrumentales.
Lo que se busca con este blog es crear un nodo en la red donde tanto profesionales como usuarios comunes puedan encontrar información sobre la temática de la página.
Las autoras son Paula Pérez G. y Andrea Florenzano A., ambas psicólogas Chilenas lo cual es bueno para quien desee entrar a la página ya que el nivel de los colegas Chilenos es muy bueno académicamente hablando. La iniciativa que han tomado es buena. El sitio aunque no carece de profesionalismo tiene un toque muy personal. En el no solo encontraremos información, sino que también tendremos a disposición recomendaciones personales de las autoras, como películas, libros, otras páginas y mas (destaco las caricaturas, muy buenas).
La información se publica en promedios mensual, la calidad y variedad es muy buena, a mi personalmente me gustó mucho aunque me dejó con ganas de más, creo que en caso de que las autoras puedan hacerlo cambiaría la periodicidad de publicación, que está buena pero se agota (uno cuando está leyendo no quiere que termine).
En Psicosexual podemos encontrar todo tipo de temas relaciondos a la sexualidad, infidelidad, información para los padres, videos de interés y más.
Para ir cerrando esta primera parte del artículo queríamos mencionar que nos hace en falta en la página categorías para poder navegar de una forma mas ordenada. La única forma que encontramos para navegar es con las típicas entradas mas antiguas o recientes, y el archivo, indudablemente lo que se puede echar un poco en falta son categorías que nucleen las notas para facilitar la información a quien entra y tener una referencia de la info con la que disponemos.
Recuerden que la próxima semana continuamos con este Análisis, hasta el Miércoles siguiente
PARTE II
Esta es la segunda y última parte del análisis que comenzó la semana pasada.
Ya vimos la página que nos gustó, y hablamos sobre su contenido. Hoy vamos a dar un pequeño giro y les vamos a contar de primera mano (por las autoras de psicosexual.com) cuales fueron las razones por las que iniciaron este proyecto.
Tanto Paula Pérez G. como Andrea Florenzano A. fundaron y trabajan junto con otro socio centropss.com.
Centropss es un centro donde se trata diversas disfunciones sexuales tanto individuales como de pareja. En Chile existen pocos lugares que se especializan en el área, y por ende existe una escasees de recursos para poder informarse y o para poder tratar las distintas problemáticas.
Además estas temáticas suelen ser tabú en la mayoría de las sociedades modernas (aunque cada vez menos), por lo que iniciar este tipo de emprendimientos suele ser todo un riesgo y se necesita de mucho valor y de una constante actualización. En centropss no solo encontraremos el aspecto psicológico sino que también se cuenta con urólogos y ginecólogos lo que transforma al centro en una clínica completa especializada en sexualidad (y obviamente también se trata el aspecto afectivo que muchas veces es el causal de la disfunción).
Y a donde entra psicosexual.com en todo esto?. Psicosexual es un blog que cubre tres aspectos en el proyecto:
1- Permite desmitificar y culturizar la sexualidad.
2- Permite que los pacientes del centro PSS estén informados y en contacto.
3- Permite generar vínculos con otros especialistas al rededor del globo.
Además se pueden ver trabajos propios de las autoras, donde el blog cumple el rol de difusor permitiendo publicar información actualizada.
Como verás estimado lector, detrás del blog hay un importante trabajo que se realiza desde Chile, pero que sin duda alguna podemos disfrutar desde todos los rincones del mundo, por lo que te invitamos a que lo visites y lo disfrutes.
PSICOSEXUAL
(Parte I)
Hoy le ha tocado el turno a www.psicosexual.com
Psicosexual es un blog que se dedica a divulgar información sobre sexualidad entendida en toda su complejidad como un aspecto propio de cada ser humano desde que nace hasta que muere. Desde ese punto de vista no solo brinda información sino que hace hincapié en la vivencia propia de la persona y como influyen sus emociones, estados de ánimo, temores, deseos, es decir la vivencia subjetiva individual en lo referente a la sexualidad y el sexo. Ya desde la denominación de la página “Psicosexual” (muy bien elegido por sus autoras) alude a la complejidad de la sexualidad misma donde cuerpo-mente es entendido como un “todo” sin disociaciones instrumentales.
Lo que se busca con este blog es crear un nodo en la red donde tanto profesionales como usuarios comunes puedan encontrar información sobre la temática de la página.
Las autoras son Paula Pérez G. y Andrea Florenzano A., ambas psicólogas Chilenas lo cual es bueno para quien desee entrar a la página ya que el nivel de los colegas Chilenos es muy bueno académicamente hablando. La iniciativa que han tomado es buena. El sitio aunque no carece de profesionalismo tiene un toque muy personal. En el no solo encontraremos información, sino que también tendremos a disposición recomendaciones personales de las autoras, como películas, libros, otras páginas y mas (destaco las caricaturas, muy buenas).
La información se publica en promedios mensual, la calidad y variedad es muy buena, a mi personalmente me gustó mucho aunque me dejó con ganas de más, creo que en caso de que las autoras puedan hacerlo cambiaría la periodicidad de publicación, que está buena pero se agota (uno cuando está leyendo no quiere que termine).
En Psicosexual podemos encontrar todo tipo de temas relaciondos a la sexualidad, infidelidad, información para los padres, videos de interés y más.
Para ir cerrando esta primera parte del artículo queríamos mencionar que nos hace en falta en la página categorías para poder navegar de una forma mas ordenada. La única forma que encontramos para navegar es con las típicas entradas mas antiguas o recientes, y el archivo, indudablemente lo que se puede echar un poco en falta son categorías que nucleen las notas para facilitar la información a quien entra y tener una referencia de la info con la que disponemos.
Recuerden que la próxima semana continuamos con este Análisis, hasta el Miércoles siguiente
PARTE II
Esta es la segunda y última parte del análisis que comenzó la semana pasada.
Ya vimos la página que nos gustó, y hablamos sobre su contenido. Hoy vamos a dar un pequeño giro y les vamos a contar de primera mano (por las autoras de psicosexual.com) cuales fueron las razones por las que iniciaron este proyecto.
Tanto Paula Pérez G. como Andrea Florenzano A. fundaron y trabajan junto con otro socio centropss.com.
Centropss es un centro donde se trata diversas disfunciones sexuales tanto individuales como de pareja. En Chile existen pocos lugares que se especializan en el área, y por ende existe una escasees de recursos para poder informarse y o para poder tratar las distintas problemáticas.
Además estas temáticas suelen ser tabú en la mayoría de las sociedades modernas (aunque cada vez menos), por lo que iniciar este tipo de emprendimientos suele ser todo un riesgo y se necesita de mucho valor y de una constante actualización. En centropss no solo encontraremos el aspecto psicológico sino que también se cuenta con urólogos y ginecólogos lo que transforma al centro en una clínica completa especializada en sexualidad (y obviamente también se trata el aspecto afectivo que muchas veces es el causal de la disfunción).
Y a donde entra psicosexual.com en todo esto?. Psicosexual es un blog que cubre tres aspectos en el proyecto:
1- Permite desmitificar y culturizar la sexualidad.
2- Permite que los pacientes del centro PSS estén informados y en contacto.
3- Permite generar vínculos con otros especialistas al rededor del globo.
Además se pueden ver trabajos propios de las autoras, donde el blog cumple el rol de difusor permitiendo publicar información actualizada.
Como verás estimado lector, detrás del blog hay un importante trabajo que se realiza desde Chile, pero que sin duda alguna podemos disfrutar desde todos los rincones del mundo, por lo que te invitamos a que lo visites y lo disfrutes.
Expectativas contemporáneas en terapia sexual: síntoma y realidad.

En la clínica de las dificultades de la sexualidad nos encontramos que, como en muchos otras dimensiones de la vida cotidiana, las personas nos piden respuestas “lo más rápidas posibles”, agregando, con variaciones, demandas tales como: ojalá la terapia no demore mucho tiempo, lo menos posible, ni mucho esfuerzo. Solemos escuchar: “Ojalá existiera una pastilla y ya”, pero luego suele agregarse que se prefiere evitar fármacos ni son bien recibidas las solicitudes de interconsultas médicas o psiquiátricas.
Estas peticiones, que aparecen tan recurrentes en el ámbito de la terapia en general, y más aún en la terapia sexual, translucen tanto nuestra tendencia modernista, contemporánea, de querer todo “ahora y ya”, así como un gran malestar al momento de consultar: vergüenza, sufrimiento, temor, dificultad para confiar en las propias capacidades de cambiar, de comunicar e intimar. Usualmente todos estos factores que aparecen en el momento de la petición de ayuda, en su forma y contenido, veremos que han jugado un rol importante al instalarse el síntoma sexual en particular (ya sean problemas de deseo sexual, control eyaculatorio, dificultad para mantener la erección o lograr el orgasmo). En general, hoy en día, tendemos a damos poco tiempo para las actividades que nos gustan, o queremos hacerlas siendo ya expertos, sin pasar por crecimientos, sin fracasos ni empates ni malos ratos. Así es difícil poder conocer con mayor dominio y profundidad la propia sexualidad e intimidad de modo individual y real. Con poco tiempo en general solo accedemos a lo general, sin herramientas para interiorizar o incluir la particularidad.
Lamentablemente desde la postura de la rapidez e inmediatez no es fácil- y tal vez solo imposible - lograr ni una sexualidad placentera, ni menos una trabajo terapéutico de lo sexual realista.
El desarrollo del erotismo y sexualidad del individuo es un proceso. Y cuando aparece un síntoma que, obstaculizando la respuesta sexual de la persona, genera sufrimiento y dificultades individuales o de pareja, debemos tomarnos un tiempo para preguntarnos cómo ha aparecido, qué función está cumpliendo, qué nos está diciendo de esta persona, su situación actual y de la dinámica de sus relaciones. Cuando podemos trabajar estos temas, darnos el tiempo de entender el contexto, el trabajo con el síntoma es mucho más eficiente y sólido que si nos embarcamos un combate a ciegas corriendo contra el tiempo y saltándonos las emociones, temores y pensamientos, obviando a la persona, centrándonos en la cosa.
A ciegas, contra el reloj, no hay terapia sexual posible. Hay tal vez erecciones y orgasmos, pero poco crecimiento, y nada de trabajo.
PUNTO P: LA POLÉMICA DEL PUNTO G
¿Existe o no el punto G? El mayor estudio realizado hasta la fecha sobre medicina sexual lo pone en duda. El estudio concluye que el Punto G no es más que un mito alimentado por las revistas y los terapeutas sexuales. PÚBLICO.ES - Londres - 05/01/2010 10:03
El King's College of London ha realizado un estudio sobre la sexualidad de 1.800 mujeres y ha llegado a la conclusión de que el punto G no existe.
El documento, que es el mayor compendio de este tipo desarrollado hasta la fecha, va más allá y afirma que esa supuesta zona del cuerpo no es más que un producto de la imaginación de las mujeres alimentado por terapeutas sexuales y revistas.
Según informa hoy la BBC, para llegar a esta conclusión, el equipo londinense entrevistó a grupos de mujeres gemelas idénticas y no idénticas.
Los investigadres esperaban que en el caso de las hermanas idénticas, si una decía tenerlo, la otra respondiera de la misma manera ya que comparten los mismos genes.
El resultado, sin embargo, no fue este y las gemelas idénticas no compartían esta zona erógena más que las gemelas no idénticas entrevistadas y que sólo comparten la mitad de sus genes.
El estudio entrevistó a mujeres gemelas idénticas y no idénticas para elaborar sus conclusiones
Uno de los coautores del estudio, el profesor Tim Spector, dijo que "las mujeres podrían argumentar que el tener o no punto G depende de la dieta o del ejercicio, pero de hecho, es imposible encontrar una sola prueba real".Presión añadida
Su compañera de trabajo, Andrea Burri dijo además que existe una preocupación en que las mujeres que dicen no tener punto G se sientan inferiores o raras, por lo que para ella, "es una irresponsabilidad hablar sobre la existencia de algo que nunca ha sido probado y que presiona tanto a mujeres como a hombres" a la hora de mantener relaciones sexuales.La sexóloga que ha ayudado a popularizar el punto G afirma que el estudio es incompleto
Para la doctora Petra Boynton, psicóloga sexual de la University College London, "es bueno buscar el punto G, pero no hay que decepcionarse si no se encuentra. No debería ser el único objetivo, porque cada uno es diferente".
Sin embargo, la sexóloga Beverley Whipple, que ha sido una de las personas que más ha ayudado a popularizar la existencia del punto G, cree que el estudio es "incompleto". Para ella, los investigadores no han tenido encuenta las experiencias de mujeres lesbianas o bisexuales y no han tenido en cuenta los efectos de tener diferentes parejas sexuales con distintas técnicas a la hora de hacer el amor.
OTROS ARTICULOS PUNTO G
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EL ARQUETIPICO DON JUAN: Y SUS MUJERES

Comenzar a hablar de los donjuanes se hace difícil, por la complejidad del tema en sí, porque mucho se ha escrito ya sobre ellos, pero, fundamentalmente por las diversas aristas que este tema posee. Es por esta razón que comenzamos este artículo con una invitación a escuchar una canción del cantautor español Joaquín Sabina sobre un donjuan, que incluye además, una interesante introducción de "una mujer que ama demasiado”. Para esto, les pedimos que pinchen el siguiente link, y lo abran en una nueva ventana:
http://www.youtube.com/watch?v=k2ZU8Ih6mwI&feature=related...
"...y sin embargo cuando duermo sin ti, contigo sueño...y con todas, si es que duermes a mi lado...."
En creaciones literarias encontramos plasmada la existencia de un personaje, Don Juan, el que parece hallarse también en el inconsciente colectivo de hombres y mujeres. Enamoradizo, pendenciero, seductor, cruel, adorable, inescrupuloso, destructivo, dominante, insensible, embaucador, narciso…. Tirso de Molina, escribe su historia en el siglo de oro, “El Burlador de Sevilla y el convidado de piedra”. Desde entonces, este mítico personaje se ha re- escrito literariamente, crando cada época a su característico Don Juan, plasmándose también de un modo u otro en nuestro inconsciente. En 1844, José Zorrilla se surte de esta historia para escribir “Don Juan Tenorio”, un truhán, libertino que presume de sus conquistas, que sin escrúpulos juega con los sentimientos de las mujeres que creen y confían en su amor. Que actúa siempre provocado por los (para él) nunca inalcanzables retos. Es del “Don Juan” de Zorrilla al que nos referiremos, el mismo Don Juan de Marco, de la película protagonizada por Johnny Deep y Marlon Brando. Ese que al final de la obra, tiene un vuelco importante en su actuar al enamorarse de doña Inés. En el imaginario colectivo se tiende a caracterizar a un “donjuán” por su afán incesante de conquistar y de seducir. Seducen con su energía avasalladora y su palabra determinante. En ocasiones desde la psicología se le llega a plantear como una compulsión por la seducción. Sus relaciones se disuelven tan pronto se ha conquistado a su objetivo. La pareja contribuye simplemente a la afirmación de su yo. Apenas ellos realizan su conquista, disminuye el impulso narcisista. Ahora, esta conquista se vuelca a su dimensión de normalidad. Puede comprometerse, pero transitoriamente, porque tarde o temprano una relación seria comienza a ser percibida como amenazante. Entonces, o se adelanta al abandono, o desaparece repentinamente. Autores como el psicólogo S. Peele, define a los donjuanes como adictos, en tanto define a la adicción como “ una experiencia nacida de la respuesta subjetiva de un individuo a algo que para él tiene un significado especial, algo que le da tanta seguridad y confianza que sin ello no puede vivir”. Aunque mucho, repetimos, se ha escrito y reescrito sobre Don Juan, ya sea desde la literatura o desde la psicología, resulta sumamaente interesante hacer preguntas respecto a estas repeticiones, que permiten la diferencia y pensar lo general versus lo individual. Dejamos planteadas a partir de ahí las siguientes preguntas: ¿Qué se repite y qué muta entre cada re-escritura literaria del Don juan? ¿Qué se borra con el cambio de titulo del burlador de Sevilla y el convidado de piedra al Don Juan Tenorio? ¿Cómo se acerca, mezcla e hibridiza la figura de Don Juan con la de Casanova? ¿Cuál es el nombre del Don en esta obra? ¿Es lo intraducible, el nombre propio? ¿Qué rol juega el Don... el dar lo que no se tiene a quien no lo quiere, como en el amor? Como a sus mujeres, la reflexión en torno al mito, fantasma y donesjuanes no nos invita, nos obliga.
Hablemos de la mujer de un donjuan
Un donjuán es capaz de encantarnos, conquistarnos y seducirnos. Puede descolocarnos y llevarnos a perder la cabeza. Un donjuán tiene la capacidad de decirnos justo la frase precisa y perfecta que hace que nos sintamos deseadas. Hace que olvidemos las preocupaciones y ocupaciones del día a día. Un donjuán nos despierta el deseo. Nos activa las fantasías. Pero….es “un donjuán” y si jugamos en su juego debemos tener clara la etimología de esta palabra. Pese a todo esto, hay mujeres que se enamoran de ellos, llegando incluso a “perder la cabeza”…
“Me lo dijeron mil veces, pero nunca quise poner atención, cuando llegaron los llantos, ya estabas muy dentro de mi corazón. Te esperaba hasta muy tarde, ningún reproche te hacía, lo más que te preguntaba, era que si me querías…. Sin que tú notaras la cruz de mi angustia solía cantar: “Te quiero más que a mis ojos, te quiero más que a mi vida, más que al aire que respiro…eres mi vida y mi muerte…no debía de quererte, no debía de quererte, y sin embargo, te quiero….”
Para referirnos a estas mujeres nos centraremos en el concepto empleado por el terapeuta familiar Robin Norwood, el de “las mujeres que aman demasiado” (1985). La raíz de este concepto viene luego de que Norwood trabajara por años con esposas de todo tipo de adictos (al alcohol, al trabajo, a las drogas, al sexo, al juego). Para él, estas mujeres pasan a convertirse en adictas a estos hombres adictos. Una mujer que ama demasiado determina sus relaciones “en base a la necesidad de ser necesitadas”. Buscan personas a las que puedan cuidar y ayudar. Tienen poca conciencia de sus necesidades y de sus deseos, porque están centradas en los deseos y necesidades del otro, así como en buscar distintas y nuevas estrategias para “cambiarlos”, para “salvarlos”, ya que están seguras de que si ellos cambian, ellas obtendrán como recompensa, su anhelado amor. Creen en este cambio, y creen que de ellas depende, y es por esta razón que justifican y perdonan, llegando incluso a culparse a sí mismas por las actitudes de ellos. A la base, hay carencias importantes que las han llevado a construir un concepto errado del amor. Creen que no merecen ser amadas, tienen un autoconcepto muy deteriorado y una autoimagen negativa. Dependen de su pareja para lograr una sensación de valor personal, y no tienen la facultad de relacionarse en planos de igualdad. Temen tanto al abandono y a la soledad, que son capaces de soportar denigraciones y abusos. Finalmente sus estrategias de autoengaño y el mecanismo de defensa de la negación terminan por anularlas.
“Si un individuo es capaz de amar productivamente, También se ama a sí mismo, Si sólo sabe amar a los demás, No sabe amar en absoluto” (Erich Fromm en “El Arte de Amar”, 1956)
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Autoras del Artículo: Paula Pérez, Andrea Florenzano
* foto de: www.gettyimages.com
Fantasias Sexuales

Los adelantos científicos en anatomía, fisiología, y disciplinas afines, que cobraron mayor fuerza a partir de la segunda mitad del siglo pasado, han aportado al entendimiento de importantes procesos de la sexualidad humana, principalmente respecto a lo que en el ámbito de la sexología se conoce como “la respuesta sexual” que contempla diversas fases tales como excitación, meseta, orgasmo y resolución. Los avances y desarrollos, que a partir de entonces se han generado en la sexología, han constituido un aporte fundamental para el trabajo respecto a temáticas sexuales.
Existen también aportes que subrayan la temática del cuerpo y sexualidad desde otra mirada, contribuyendo a abordar de modo más integral la complejidad de la sexualidad. Estas contribuciones apuntan a dimensiones muchas veces menos objetivables de la vivencia sexual. Nos ayudan, por ejemplo, a entender qué puede influir en una sexualidad insatisfactoria cuando se descarta causalidades físicas o médicas en quien consulta.
Y es que no sólo a los músculos les puede hacer falta flexibilidad y ejercitación. Sino que encontramos, en ciertas ocasiones, rigidez que no es muscular sino relativa a nuestras creencias, pensamientos, imágenes y fantasías sexuales.
Un elemento fundamental en el cómo se vivencia nuestra sexualidad es la fantasía. El tema de las fantasías y su papel en relación a la sexualidad es un tema amplio y no libre de discusiones en el ámbito profesional, además de presentar particularidades según cada caso.
En términos didácticos podemos hablar de diversos tipos de fantasías, respecto a las cuales tenemos distinto nivel de conocimiento y dominio. Aquellas más arraigadas en lo inconsciente, que tienden más bien a dominarnos - en tanto no tenemos un conocimiento claro de ellas- pueden ser pensadas como “fantasmas”. Estos fantasmas usualmente influyen en el ejercicio de nuestra sexualidad de modo determinante pero poco evidente para nosotros mismos. Muchas de las disfunciones o problemáticas sexuales que observamos en la clínica tienen algún tipo de relación con estos fantasmas que no han sido debidamente trabajados o resueltos a lo largo de nuestra vida. Así mismo, no es infrecuente observar que son estos fantasmas no resueltos los que inhiben un desarrollo y ejercicio de fantasías sexuales que pueden eventualmente estimular y enriquecer la vida sexual.
Las fantasías sexuales que usualmente experimentamos de modo más nítido y consciente, que suelen estar relacionadas con la imaginación, o bien al “soñar despierto”, son también fundamentales en la formación del erotismo. Estas constituyen un espacio imaginario donde la ficción puede promover novedad, inducir la excitación, estimular el juego y potenciar el acto sexual.
Ahora, cualquier rigidez en torno a las fantasías, ya sea su ausencia o su exceso podría producir, en lugar de un enriquecimiento de la vida sexual, una dificultad.
Como ya hemos mencionado, las fantasías sexuales son un elemento importante para una satisfactoria vida sexual, además de ser un recurso frecuente en la sexualidad de las personas. A pesar de ello, se observa que algunas personas temen a sus fantasías, lo que usualmente dice relación con la idea de que querrán llevarlas a la conducta, y cuando estas fantasías transgreden lo que las personas se permiten a sí mismas se genera temor y culpa. Es por esto, que en ocasiones se inhibe la producción de fantasías, restringiéndose así, el repertorio sexual. Es importante señalar que no sólo se inhibe su comunicación con otros (la pareja por ejemplo), sino que su propia producción y desarrollo.
También encontramos en ciertos casos fantasías cargadas de ansiedad que muchas veces hacen fracasar la experiencia sexual. En el ámbito de la clínica sexual es frecuente observar fantasías plasmadas de ansiedad de rendimiento, donde el énfasis está puesto en el resultado y en las expectativas por sobre el disfrute del proceso.
En definitiva, en el contexto de la sexualidad y su ejercicio es tan importante estar en forma en la dimensión física de nuestra corporalidad, como en la dimensión de las fantasías que estimulan su erotismo.
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Disfunciones Sexuales
VAGINISMO

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Cuando hablamos de vaginismo nos referimos a un tipo de trastorno de la sexualidad, catalogado dentro de los trastornos “por dolor”. El vaginismo implica una contracción involuntaria (espasmos musculares) del primer tercio de la vagina que impide la penetración en distintos grados, llegando incluso a impedir la realización de exámenes ginecológicos.
Este trastorno conlleva un malestar significativo tanto en la mujer como en su pareja, puesto que implica imposibilidad de llevar a cabo el coito con penetración vaginal. Este “cierre” de la vagina, metafóricamente podría llegar a interpretarse como un límite que funciona defensivamente frente a algo que se percibe como una amenaza.
En la mayoría de los casos, el dolor sentido por las mujeres que poseen este trastorno, no es selectivo, es decir, no varía con una u otra pareja ni varía en uno u otro contexto o circunstancia: se da más bien, de manera generalizada.
Se debe evaluar que el dolor no responda, al menos exclusivamente, a factores de causalidad orgánica (infecciones, endometriosis, desgarro del himen, etc.). Habiendo hecho este descarte, es factible pensar entonces, que el problema pueda deberse a causas psicológicas.
Hablar de causas psicológicas comunes para quiénes tienen este trastorno es complejo, fundamentalmente porque el papel de lo subjetivo acá es primordial. Sin embargo, se puede hablar de ciertos factores predisponentes que pueden tener que ver con factores individuales de la historia de la mujer, tales como haberse criado bajo una educación muy represiva, haber vivido situaciones infantiles traumáticas, represión del contacto corporal, miedo a quedar embarazada, entre otros.
En estos casos es la ansiedad la que toma el papel protagónico produciendo estas contracciones, operando a la base un mecanismo de protección relacionado con la percepción de amenaza (a la penetración).
Es fundamental que, luego de descartar causas orgánicas y médicas, quien posea este trastorno inicie un tratamiento psicológico, con el fin de dilucidar las causas a la base y poder determinar un adecuado plan de acción y tratamiento.
Este trastorno conlleva un malestar significativo tanto en la mujer como en su pareja, puesto que implica imposibilidad de llevar a cabo el coito con penetración vaginal. Este “cierre” de la vagina, metafóricamente podría llegar a interpretarse como un límite que funciona defensivamente frente a algo que se percibe como una amenaza.
En la mayoría de los casos, el dolor sentido por las mujeres que poseen este trastorno, no es selectivo, es decir, no varía con una u otra pareja ni varía en uno u otro contexto o circunstancia: se da más bien, de manera generalizada.
Se debe evaluar que el dolor no responda, al menos exclusivamente, a factores de causalidad orgánica (infecciones, endometriosis, desgarro del himen, etc.). Habiendo hecho este descarte, es factible pensar entonces, que el problema pueda deberse a causas psicológicas.
Hablar de causas psicológicas comunes para quiénes tienen este trastorno es complejo, fundamentalmente porque el papel de lo subjetivo acá es primordial. Sin embargo, se puede hablar de ciertos factores predisponentes que pueden tener que ver con factores individuales de la historia de la mujer, tales como haberse criado bajo una educación muy represiva, haber vivido situaciones infantiles traumáticas, represión del contacto corporal, miedo a quedar embarazada, entre otros.
En estos casos es la ansiedad la que toma el papel protagónico produciendo estas contracciones, operando a la base un mecanismo de protección relacionado con la percepción de amenaza (a la penetración).
Es fundamental que, luego de descartar causas orgánicas y médicas, quien posea este trastorno inicie un tratamiento psicológico, con el fin de dilucidar las causas a la base y poder determinar un adecuado plan de acción y tratamiento.
Deseo Sexual y algunas de sus problemáticas
La disminución del deseo sexual se caracteriza por la existencia de quejas sobre pérdida de interés en la sexualidad, por disminución de fantasías sexuales y eróticas, y por una baja frecuencia de actividad sexual. Se produce una disminución en el impulso sexual, y por tanto, una disminución de la atracción frente a la posibilidad de tener contactos de carácter sexual.Esta problemática sexual es cada día más frecuente de observar en alguno de los miembros de la pareja (tanto en hombres como mujeres), y, las razones por las cuales esto ocurre son múltiples, y de mantenerse pueden llegar a producir una disfunción propiamente tal.
Generalmente, esta dificultad comienza a situarse lenta, silenciosa y discontinuamente y el cómo la pareja lo afronta es fundamental. Es su abordaje lo que marcará la diferencia.
Algunas parejas, al detectar que algo está ocurriendo, se sientan a conversar y evaluar la situación decidiendo muchas veces solicitar ayuda profesional, otras parejas, en tanto, no comparten sus sentimientos y preocupaciones, callando y viviendo silenciosamente su malestar y angustia.
En ocasiones, la pareja, herido (a) por el contacto rechazo, prefiere evitar las insistencias, esperando quizás que “todo vuelva luego a la normalidad”. Una alternativa (y un posible riesgo) es comenzar “por mientras” una dinámica en donde se produce una especie de relación fraternal, en donde ambos terminan conformándose con una relación basada en la ternura. Se acepta la falta de sexo, valorizando más todo “lo otro” que tiene con su pareja minimizando así la importancia de lo que no tiene. El punto cuestionable acá, es pensar que esta dinámica comienza a darse no por mutua opción ni por una decisión tomada a conciencia, sino que es circunstancial, y se da por falta de comunicación, de confianza y/o por una disfunción sexual no asumida, no tratada y mal manejada en pareja.
Frente a la disminución del deseo sexual en alguno de los miembros de la pareja, es fundamental un trabajo psicoterapéutico de carácter individual o en pareja.
El trabajo en pareja es de suma importancia en este tipo de disfunción, partiendo por identificar cuál es la función que esta cumpliendo el problema del deseo en la pareja (la función del síntoma). Este síntoma podrá ser decodificado y entendido en su manifestación y en su estabilización al observar en qué contexto relacional aparece. De esta manera se puede evitar el adjudicar la culpa netamente al otro miembro de la pareja y entenderlo como algo compartido.
El tema de la intimidad acá juega un rol fundamental pues en muchas ocasiones se dan dificultades en este ámbito que finalmente impedirán cualquiera posibilidad de funcionalidad en la pareja. Es importante trabajar en la reconstrucción de ésta, identificando por ejemplo, los códigos existentes en la seducción, las claves que conducen al acto sexual, el acto sexual mismo también cómo se desarrolla la etapa post-coito. En este sentido, lo que se requiere lograr luego de revisar en pareja los diferentes componentes de la intimidad, es intentar avanzar más allá del nivel conceptual logrando generar nuevas ideas y actitudes hacia la intimidad en un nivel comportamental viendo de qué manera cada uno de ellos podrá implementar estas ideas.
Por último, es muy importante aprender en pareja a mantener vivo el deseo. Valorar el sexo como algo positivo sin poner ningún tipo de imposición como por ejemplo son las de rendimiento, metas o frecuencia, otorgando así la posibilidad de experimentar placer de manera más libre. Darse la posibilidad de incrementar la expresión de afectos y de sentirse bien ante contactos no demandantes, por ejemplo darse la oportunidad de simplemente tener juegos sexuales sin que necesariamente el fin sea la penetración y el posterior orgasmo. Trabajar estimulando los sentidos puede también ayudar al intentar re-encantarse con cosas simples como olores, el mirarse o bien la respiración, todas cosas que van quedando cada vez más postergadas por el hecho de vivir el día a día de manera tan rápida y mecánica. El conversar juntos sobre algunas de las fantasías y expectativas sexuales de cada uno y hablar sobre lo que se siente o se desea en un clima de acogimiento y de confianza puede ayudar a mejorar también la vida sexual.
¿FRECUENCIA O SINTONÍA?
Claudia está muy preocupada por que desde que se casó hace algunos meses, siente que su marido cada vez la evita más. Ella teme tomar la iniciativa, pues cree que tal vez él está demasiado cansado por la presión del trabajo y las cuentas y prefiere no agregarle tensión extra. Sin embargo pasan los meses y cada vez están más distantes, ya no sólo en la cama sino en lo cotidiano. Tanto es así que casi no logran compartir momentos juntos en su hermoso departamento por el que ambos trabajan tanto.
Patricia teme no estar haciendo feliz a su esposo, “el siempre quiere estar con migo, pero yo no puedo todos los días”. Intenta evitar el encuentro sexual y compensarlo con otras actividades, “cocinarle lo que le gusta, invitar a sus amigos, salir a sus lugares preferidos” pero está cada vez más cansada y no sabe cómo decírselo “siento que si le digo la verdad va a pensar que ya no lo amo”.
Ambas, como muchas otras personas, se preguntan en su situación actual respecto a su vida sexual: ¿Cuánto sería lo necesario?, ¿cuánto sería lo normal?, ¿cuánto está bien?. Preguntas que muchas veces son realizadas en solitario, y que posiblemente no encuentrn respuesta o solución en un número predeterminado.
Según datos estadísticos respecto a este tema el promedio de frecuencia sexual en chilenos es de 2.3. Promedio que varía considerablemente ente países (Informe Durex, 2005).
En lo cotidiano también vemos que cada pareja tiene su promedio de frecuencia sexual. Y así como en cada país podríamos preguntarnos si están contentos con su frecuencia podríamos preguntarle a cada pareja si está contenta con la suya. Y encontramos, a nivel de la clínica, respuestas muy dispares respecto a la frecuencia con que una pareja se siente satisfecha o insatisfecha. Del mismo modo, dentro de una misma pareja una frecuencia determinada puede ser satisfactoria para uno de sus miembros e insatisfactoria para otro. Además, cabe mencionar como fundamental, que tanto la pareja como las personas quiénes la conforman, pueden ir variando en sus preferencias y gustos respecto a la incursión sexual en el tiempo. Se siguiere entonces que más que encontrar un número, es importante para la pareja crear y elaborar un modo de sintonizar una actividad sexual que les permita a ambos disfrutar en este plano.
Para recuperar o lograr la sintonía en este plano son varias las herramientas a las que puede recurrir una pareja. Reflexionar respecto a las propias necesidades, aprender a comunicárselas al otro y también, escuchar las de la pareja…Y sobre esto negociar y experimentar. Es altamente probable que si no estamos logrando lo que queremos es por que la estrategia que utilizamos no es ya, o a dejado de ser, la adecuada.
En ocasiones la interacción de la pareja está bastante dañada o saturada y tal vez es necesario preguntarse en estos casos si se beneficiarían del trabajo con un especialista.
Así es posible plantear como un sano ejercicio, que cada vez que nos veamos preguntando por el “Cuánto deberíamos” en relación a la actividad sexual, traer la pregunta de ¿cuándo, cómo y dónde querríamos?.
Patricia teme no estar haciendo feliz a su esposo, “el siempre quiere estar con migo, pero yo no puedo todos los días”. Intenta evitar el encuentro sexual y compensarlo con otras actividades, “cocinarle lo que le gusta, invitar a sus amigos, salir a sus lugares preferidos” pero está cada vez más cansada y no sabe cómo decírselo “siento que si le digo la verdad va a pensar que ya no lo amo”.
Ambas, como muchas otras personas, se preguntan en su situación actual respecto a su vida sexual: ¿Cuánto sería lo necesario?, ¿cuánto sería lo normal?, ¿cuánto está bien?. Preguntas que muchas veces son realizadas en solitario, y que posiblemente no encuentrn respuesta o solución en un número predeterminado.
Según datos estadísticos respecto a este tema el promedio de frecuencia sexual en chilenos es de 2.3. Promedio que varía considerablemente ente países (Informe Durex, 2005).
En lo cotidiano también vemos que cada pareja tiene su promedio de frecuencia sexual. Y así como en cada país podríamos preguntarnos si están contentos con su frecuencia podríamos preguntarle a cada pareja si está contenta con la suya. Y encontramos, a nivel de la clínica, respuestas muy dispares respecto a la frecuencia con que una pareja se siente satisfecha o insatisfecha. Del mismo modo, dentro de una misma pareja una frecuencia determinada puede ser satisfactoria para uno de sus miembros e insatisfactoria para otro. Además, cabe mencionar como fundamental, que tanto la pareja como las personas quiénes la conforman, pueden ir variando en sus preferencias y gustos respecto a la incursión sexual en el tiempo. Se siguiere entonces que más que encontrar un número, es importante para la pareja crear y elaborar un modo de sintonizar una actividad sexual que les permita a ambos disfrutar en este plano.
Para recuperar o lograr la sintonía en este plano son varias las herramientas a las que puede recurrir una pareja. Reflexionar respecto a las propias necesidades, aprender a comunicárselas al otro y también, escuchar las de la pareja…Y sobre esto negociar y experimentar. Es altamente probable que si no estamos logrando lo que queremos es por que la estrategia que utilizamos no es ya, o a dejado de ser, la adecuada.
En ocasiones la interacción de la pareja está bastante dañada o saturada y tal vez es necesario preguntarse en estos casos si se beneficiarían del trabajo con un especialista.
Así es posible plantear como un sano ejercicio, que cada vez que nos veamos preguntando por el “Cuánto deberíamos” en relación a la actividad sexual, traer la pregunta de ¿cuándo, cómo y dónde querríamos?.
EYACULACIÓN PRECOZ. Entrevista Diario La Nación a Urólogo Cristián Palma
Para el urólogo Cristián Palma, del Hospital Clínico de la Universidad de Chile, no hay una acepción universal para catalogar la eyaculación precoz. Para el especialista, una de las definiciones más usadas es"eyaculación persistente o recurrente con mínima estimulación sexual, antes, durante o poco tiempo después de la penetración y antes que la persona lo desee", asegura.
El urólogo asegura que la eyaculación precoz la padece cualquier hombre que presente un intervalo eyaculatorio intravaginal menor a un minuto por lo menos el 50% de las veces. Manifiesta, por otra parte,que los estudios epidemiológicos sugieren que la eyaculación precoz constituye la disfunción sexual masculina más prevalente, y la que causa graves repercusiones psicológicas "Quiénes la padecen se sienten abrumados por su problema, y éste se transforma en una verdadera obsesión y una importante causa de depresión, incluyendo crisis con conflictos familiares y de pareja", asevera. Para el especialista esta situación podría ser primaria, desde el inicio de las relaciones sexuales y con un componente genético asociado. Explica que el tratamiento para la eyaculación precoz se basa principalmente en el tratamiento farmacológico indicado por un médico, que puede ser combinado con un tratamiento sicológico. "Es un tratamiento oral con fármacos que se ocupan también para la depresión".
Está demostrado que el uso agudo y crónico de estos fármacos aumentalos niveles de serotonina. Según estudios en animales, la eyaculaciónprecoz sería producto de la hipersensibilidad de un receptor llamado 5HT1A, cuya activación disminuye la serotonina en la neurotransmisión.
Estos fármacos se pueden ocupar diariamente o antes de cada relaciónsexual, según el doctor.
El resultado del tratamiento es variable, pero tiene éxito en el 60-70% de los casos. Es preciso sumar a especialistas de distintasáreas urólogos, psicólogos , y el tratamiento debe sostenerse por varios meses.
El urólogo Cristián Palma dice que el tratamiento está basado en el uso de fármacos (cuando es necesario) y en un tratamiento psicológico.
Sepuede encontrar más información en la página http://www.centropss.com/
El urólogo asegura que la eyaculación precoz la padece cualquier hombre que presente un intervalo eyaculatorio intravaginal menor a un minuto por lo menos el 50% de las veces. Manifiesta, por otra parte,que los estudios epidemiológicos sugieren que la eyaculación precoz constituye la disfunción sexual masculina más prevalente, y la que causa graves repercusiones psicológicas "Quiénes la padecen se sienten abrumados por su problema, y éste se transforma en una verdadera obsesión y una importante causa de depresión, incluyendo crisis con conflictos familiares y de pareja", asevera. Para el especialista esta situación podría ser primaria, desde el inicio de las relaciones sexuales y con un componente genético asociado. Explica que el tratamiento para la eyaculación precoz se basa principalmente en el tratamiento farmacológico indicado por un médico, que puede ser combinado con un tratamiento sicológico. "Es un tratamiento oral con fármacos que se ocupan también para la depresión".
Está demostrado que el uso agudo y crónico de estos fármacos aumentalos niveles de serotonina. Según estudios en animales, la eyaculaciónprecoz sería producto de la hipersensibilidad de un receptor llamado 5HT1A, cuya activación disminuye la serotonina en la neurotransmisión.
Estos fármacos se pueden ocupar diariamente o antes de cada relaciónsexual, según el doctor.
El resultado del tratamiento es variable, pero tiene éxito en el 60-70% de los casos. Es preciso sumar a especialistas de distintasáreas urólogos, psicólogos , y el tratamiento debe sostenerse por varios meses.
El urólogo Cristián Palma dice que el tratamiento está basado en el uso de fármacos (cuando es necesario) y en un tratamiento psicológico.
Sepuede encontrar más información en la página http://www.centropss.com/
El Uso de "Juguetes Sexuales" en TERAPIA SEXUAL


Según el Diccionario de la Real Academia Española, se le llama masturbación a la “estimulación de los órganos genitales o de zonas erógenas con la mano o por otro medio para proporcionar goce sexual”.
Los orígenes o etiología de la palabra derivan de la palabra “manu stuprare” que significa cometer una violación del propio cuerpo con la mano. Por lo que, es fácil apreciar que ya incluso la palabra misma viene cargada negativamente, y para que hablar del acto, el cual fue catalogado durante muchos años como una práctica burda, pecaminosa y nociva para diversos ámbitos de la salud. El broche de oro fue puesto en el siglo XVIII por el médico suizo Samuel Tissot en su libro “El Onanismo”, en donde listaba una serie de enfermedades producidas producto de la masturbación -muchas de las cuales terminaban en muerte- . Algunos ejemplos: Crisis histéricas, Ceguera, Esterilidad, Demencias, Impotencias, Tuberculosis y caída del pelo. Además, se escuchaban creencias populares (algunas todavía vigentes) acerca de la aparición de pelos en las manos o verrugas en los testículos producto de las prácticas masturbatorias.
A partir de los años 50 las investigaciones sobre comportamiento sexual humano realizadas por Alfred Kinsey comenzaron a desterrar aquellos viejos mitos, y dieron que hablar. Plantearon que el 62% de las mujeres de su muestra tenían experiencias de masturbación. Tanto él, como posteriormente los terapeutas Masters y Jonson mencionaron los beneficios de la masturbación en tanto que las mujeres que realizaban dicha práctica tendrían mayores posibilidades de alcanzar un orgasmo en sus relaciones sexuales.
Hoy en día, los profesionales de la salud estamos al tanto de estos beneficios. El vivir la sexualidad con naturalidad favorece una mayor conexión con nuestro cuerpo y por tanto con nuestros deseos, necesidades y fantasías. El acto de la masturbación nos permite aprender más acerca de nuestro propio cuerpo, nuestros tiempos, nuestros gustos y sobre la misma respuesta sexual.
Como plantea la definición expuesta al comienzo del texto, la masturbación puede realizarse con la mano, o bien, con otro medio. Uno de esos "otros medios" son los llamados juguetes sexuales, siendo el principal y el más común el vibrador.
El vibrador es un aparato que se utiliza durante el acto sexual o durante la masturbación. Hay de diferentes tamaños y diversos materiales. El dr. británico Mortimer es considerado el padre del vibrador por haber inventado el primer vibrador de baterías en 1880. La meta era utilizarlo en el consultorio médico como una herramienta terapéutica para combatir lo que en la época victoriana se conocía como histeria. Previamente, el tratamiento era que los médicos acariciaran manualmente a la paciente hasta hacer que alcanzaran el orgasmo (1).
Hoy en día el uso de "juegos sexuales" es parte del proceso terapéutico en múltiples terapias sexuales. Su indicación dependerá de factores tales como el tipo de disfunción sexual que se presente, el sistema de creencias del paciente (y del terapeuta), y los objetivos que se deseen lograr.
En el caso de los mencionados vibradores /dilatadores, éstos pueden ser recomendados principalmente para mujeres que presenten trastornos del dolor (vaginismo, dispareunia). Se recomienda a las mujeres comenzar con este tratamiento lentamente partiendo por una estimulación clitoridea e ir viendo lenta y gradualmente la posibilidad de introducción del vibrador en la vagina, hasta eventualmente llegar a acomodar un vibrador /dilatador del tamaño de un pene o de un espéculo (usaso por los ginecólogos) sin sentir dolor.
Su uso es también recomendado para mujeres con disfunción orgásmica con el fin de ir probando gradualmente diversas zonas a estimular, diversas posiciones de éste, diversas velocidades y ritmos.
En todo esto, lo más importante es que la mujer entienda el objetivo del uso de éste como parte de su terapia, y logre crear el contexto adecuado para así sentirse en confianza y segura para dejar fluir las sensaciones, emociones y sentimientos que esta experiencia le traiga.
* En Santiago se pueden adquirir "juegutes sexuales" de un modo discreto y confiable en:
http://www.japijane.com/
LA INFIDELIDAD

“¿…Prometes serle fiel, en la prosperidad y en la pobreza, en salud y en enfermedad, para amarla (o) y respetarla (o) hasta que la muerte los separe?
La palabra pareja viene del latín "pariculam", que a su vez, viene de “par”, que significa “igual” o "dos". “Pareja” sería entendida como un conjunto de dos cosas.Al hablar de una relación de pareja, entendemos entonces que estamos hablando de una relación entre dos personas. Es en esta díada donde se crea un vínculo estrecho y especial, donde empleamos un “nosotros” al nacer la idea de unidad, de ser uno…. el uno para el otro.
En una relación de pareja la confianza en el otro parece ser una piedra angular. Confiar implica una idea de creer en el otro, sentir que se le conoce y que nos conoce, lo que brinda sensación de seguridad, tranquilidad y armonía dentro de una relación.La confianza dentro de una “relación de pareja”, querámoslo o no, dada nuestra inserción en la sociedad occidental actual, va a estar cruzada por la temática de la fidelidad-infidelidad.
Cada pareja maneja dentro de su relación una noción respecto a qué ellos consideran ser fieles. El tema a subrayar aquí es que cada pareja construye esta noción en conjunto para que pueda ser compartida, ya que lo que se entiende por in/fidelidad es particular a esa relación.
En una relación de pareja la confianza en el otro parece ser una piedra angular. Confiar implica una idea de creer en el otro, sentir que se le conoce y que nos conoce, lo que brinda sensación de seguridad, tranquilidad y armonía dentro de una relación.La confianza dentro de una “relación de pareja”, querámoslo o no, dada nuestra inserción en la sociedad occidental actual, va a estar cruzada por la temática de la fidelidad-infidelidad.
Cada pareja maneja dentro de su relación una noción respecto a qué ellos consideran ser fieles. El tema a subrayar aquí es que cada pareja construye esta noción en conjunto para que pueda ser compartida, ya que lo que se entiende por in/fidelidad es particular a esa relación.
El psiquiatra y terapeuta familiar Frank Pitmann, intentando dar luces respecto a qué se puede entender por fidelidad e infidelidad, plantea que la idea de la temática de la in/fidelidad debería reservarse para referirse exlusivamente a una relación sexual fuera de un vínculo monógamo. Sin embargo, nos encontramos con un nuevo problema: qué es lo que entiende cada pareja, y cada miembro de la pareja particular, por relación sexual, pues lo que entendemos por sexo, sexualidad, erótico, sensual, provocativo, etc., también difiere enormemente entre una persona y otra.
Así, según cada pareja, ser infiel puede ser por ejemplo: tener relaciones sexuales con otra persona, salir a cenar con alguien, dar un beso, chatear con un tercero del sexo opuesto, llamar a una línea hot,bajar pornografía en el computador, o simplemente fantasear con otro (a) ajeno a la relación.Sea cual fuere el corte establecido por los miembros respecto a que les resulta in/fiel, el tema primordial acá es que la experiencia de infidelidad dentro de una pareja es vivida como un ataque al cimiento que sostiene la relación: la confianza.Podríamos pensar en numerosas etiologías de la infidelidad, diversas corrientes de la psicología han teorizado sobre posibles causas. Ahora, en términos generales, puede entenderse que en varias ocasiones la existencia de una infidelidad está dando cuenta de un sistema que está en desequilibrio, sea a nivel de la dinámica de pareja, sea a nivel de dinámica del individuo desde donde la infidelidad gatilla. Es así como una infidelidad puede ser entendida como síntoma que da cuenta que algo no anda bien en la pareja. La infidelidad puede pasar a ser por tanto un medio (finalmente poco efectivo) para negar o evitar esta situación que no anda, pero que final y paradójicamente “reaparece” en el síntoma.
Pittman plantea que existirían diversos tipos de infidelidad:
- La infidelidad accidental: Se refiere al comúnmente llamado “desliz”, “la canita al aire”.
- La infidelidad romántica: Se refiere a la creencia de haber encontrado a una persona maravillosa justo en un momento de crisis personal o crisis del ciclo vital. La relación extramarital sirve como recurso para salir de la monotonía y de la depresión y le permite volver a sentirse vivo (a).
Así, según cada pareja, ser infiel puede ser por ejemplo: tener relaciones sexuales con otra persona, salir a cenar con alguien, dar un beso, chatear con un tercero del sexo opuesto, llamar a una línea hot,bajar pornografía en el computador, o simplemente fantasear con otro (a) ajeno a la relación.Sea cual fuere el corte establecido por los miembros respecto a que les resulta in/fiel, el tema primordial acá es que la experiencia de infidelidad dentro de una pareja es vivida como un ataque al cimiento que sostiene la relación: la confianza.Podríamos pensar en numerosas etiologías de la infidelidad, diversas corrientes de la psicología han teorizado sobre posibles causas. Ahora, en términos generales, puede entenderse que en varias ocasiones la existencia de una infidelidad está dando cuenta de un sistema que está en desequilibrio, sea a nivel de la dinámica de pareja, sea a nivel de dinámica del individuo desde donde la infidelidad gatilla. Es así como una infidelidad puede ser entendida como síntoma que da cuenta que algo no anda bien en la pareja. La infidelidad puede pasar a ser por tanto un medio (finalmente poco efectivo) para negar o evitar esta situación que no anda, pero que final y paradójicamente “reaparece” en el síntoma.
Pittman plantea que existirían diversos tipos de infidelidad:
- La infidelidad accidental: Se refiere al comúnmente llamado “desliz”, “la canita al aire”.
- La infidelidad romántica: Se refiere a la creencia de haber encontrado a una persona maravillosa justo en un momento de crisis personal o crisis del ciclo vital. La relación extramarital sirve como recurso para salir de la monotonía y de la depresión y le permite volver a sentirse vivo (a).
- La infidelidad del mujeriego: *** léase abajo, el artículo de Don Juan y su (s) mujer (es).
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Sea cual sea el tipo, en la mayoría de los casos está implicada la mentira, el ocultamiento, el cinismo. Primero, o al menos más evidentemente, al “otro” miembro de la pareja, pero muchas veces también a uno mismo. Se viola el sentido de la relación. Al menos el sentido compartido, compartido hasta el momento.
La infidelidad dentro de una relación puede tener diversas implicancias que van desde “hacer la vista gorda” hasta la ruptura de la relación.
La infidelidad dentro de una relación puede tener diversas implicancias que van desde “hacer la vista gorda” hasta la ruptura de la relación.
Algunas parejas, tras abrir el tema, muchas veces (y luego de un tiempo) deciden darse otra oportunidad, para lo que resuelven, por ejemplo, asistir a un especialista.
Las terapias de pareja son efectivas y pueden tener un buen pronóstico. Aquí el foco está puesto en el restablecimiento del respeto y de la confianza, pero es necesario trabajar previamente el reconocimiento de la responsabilidad individual y el perdón (entre otros).
¿ Cómo generar el espacio para pensar, para preguntar? ¿Qué será entonces lo que está pasando?, ¿Cómo hacerse esta pregunta, pensar esta pregunta antes de actuar? ¿ y si hemos actuado, ahora qué?, ¿Cómo seguir, Qué elegir, Cómo reparar?
No podemos afirmar que se puede llegar a evitar una infidelidad pero sí es claro que existe la posibilidad de que nos movilicemos en pro de mejorar nuestra relación, para lo que es fundamental establecer cierto grado de independencia y autonomía entre los miembros, manteniendo una comunicación efectiva y una escucha empática y renovando cada cierto tiempo los acuerdos y consensos que ambos consideren básicos y necesarios al estar en pareja. -
Volvamos al principio. Retomemos la pareja como una relación entre dos personas. A diferencia de un par de cosas, hablar de dos personas es siempre hablar de mucho.
¿ Cómo generar el espacio para pensar, para preguntar? ¿Qué será entonces lo que está pasando?, ¿Cómo hacerse esta pregunta, pensar esta pregunta antes de actuar? ¿ y si hemos actuado, ahora qué?, ¿Cómo seguir, Qué elegir, Cómo reparar?
No podemos afirmar que se puede llegar a evitar una infidelidad pero sí es claro que existe la posibilidad de que nos movilicemos en pro de mejorar nuestra relación, para lo que es fundamental establecer cierto grado de independencia y autonomía entre los miembros, manteniendo una comunicación efectiva y una escucha empática y renovando cada cierto tiempo los acuerdos y consensos que ambos consideren básicos y necesarios al estar en pareja. -
Volvamos al principio. Retomemos la pareja como una relación entre dos personas. A diferencia de un par de cosas, hablar de dos personas es siempre hablar de mucho.
DISMINUCION DEL DESEO SEXUAL

Las disfunciones sexuales en la actualidad, son causa y/o efecto de insatisfacción para un alto porcentaje de la población. La presencia de una alteración o incomodidad en la vida sexual de las parejas, propicia grandes perturbaciones no sólo de orden relacional, sino que también de orden personal. Como consecuencia de esto, la psicología toma un rol protagónico en cuanto al descubrimiento de causas, sintomatología, efectos y consecuencias, así como también, en la prevención y tratamiento de las alteraciones en el campo de la sexualidad.
Una de las disfunciones más comunes en la población femenina es la relacionada con la disminución del deseo sexual (o deseo sexual hipoactivo). La presencia de esta disfunción implica una disminución de fantasías, intereses, encuentros, e ideas de carácter sexual que causa malestar psíquico tanto a nivel subjetivo, como intersubjetivo (DSMIV, CIE10). Pareciera ser que se nos hace más fácil pensar que a las mujeres les disminuye el deseo sexual, sin pensar que el hombre puede ser capaz de evitar o rechazar una propuesta de encuentro sexual porque no tiene “deseo”; pero cada vez se está haciendo más frecuente este motivo de consulta de parte de los varones. Es muy difícil identificar un único elemento como determinante de la disminución del deseo sexual, debido a su multicausalidad, en donde se involucran factores orgánicos, psicológicos, sociales, relacionales, educativos y evolutivos. Es innegable que el ritmo de vida que llevamos hoy en día contribuye de alguna manera al aumento de casos de personas con trastornos en el deseo. La gran cantidad de demandas que enfrentamos diariamente influyen tanto en el ámbito físico como en el psicológico. Al acumular tensión se produce un bloqueo de la capacidad de disfrutar del placer y del dejarse llevar por las sensaciones, por el momento y por la vivencia sexual. Existen diversas teorías psicológicas que explicarían la disminución del deseo:
- Derivaría de un desequilibrio dentro de la relación de pareja, que se mantendría y perpetuaría cuando están en juego dificultades en la comunicación de la pareja, ciertas pautas disfuncionales y dificultades del rol de género. (Corriente sistémica) - Constituiría principalmente un problema de coordinación a nivel personal entre los niveles fisiológicos, cognitivos y afectivos; o un problema de sincronización entre la sexualidad de uno y otro miembro de la pareja. (Verhulst y Herman). - Derivaría de factores influyentes como la ansiedad, la cólera, la culpabilidad, y la reacción ante posibles traumas sexuales (Mc Carthy). - Se originaría producto de cuatro causas como son la historia de aprendizaje (experiencias de niñez, modelos, fuentes de información, actitud de los padres hacia el tema de la sexualidad), factores físicos, factores de relación (papel del síntoma en la relación global de la pareja), y factores cognitivos (papel del nivel de conocimiento del individuo sobre la sexualidad, y de sus actitudes, creencias y pensamientos en la disfunción sexual) (LoPiccolo y Friedman).
- Se originaría, según Kaplan, porque la libido seria activamente, aunque de manera inconsciente e involuntaria, suprimida, lo que tiene sus raíces a la base de un conflicto intrapsíquico. Muchos pacientes tenderían a suprimir su deseo por medio de la evocación de pensamientos negativos, o por dejar entrometerse espontáneamente pensamientos no sexuales cuando tienen algún tipo de oportunidad sexual. Estos pensamientos funcionan del modo contrario a como funcionan las fantasías sexuales que son usadas para aumentar el deseo sexual. - Se provocaría por la existencia de una ansiedad frente al desempeño. En estos casos, el temor que puede existir frente al hecho de llegar a “fracasar” durante el acto sexual es el factor determinante, pensando en que el acto sexual sería para ellos es “medible” en términos de reconocimiento y de rendimiento. El miedo de no poder complacer y satisfacer a una mujer (o a un hombre), o bien el temor en los hombres a eyacular anticipadamente actúa como una profecía auto-cumplida. (Kaplan) - La existencia de algún tipo de sentimiento de culpa acerca del sexo y del placer también es una causa. (Kaplan)
Por último, se plantea otro posible origen en un miedo inconsciente a la intimidad y al éxito de la relación de pareja. Estas personas no le tienen miedo al placer erótico per se, su miedo inconsciente está dirigido fundamentalmente a cualquier tipo de compromiso íntimo, por lo que frente a relaciones en donde han alcanzado cierto nivel de cercanía y compromiso, realizan la misma operación de evocación de pensamientos negativos. Acá podemos pensar que este miedo a la entrega implica posiblemente también temores tales como temor a la pareja, a ser atrapados, a enamorarse y a perder la libertad, siendo probable encontrarse en algunos de estos casos con personas con un superyó muy rígido que los haga frenarse frente a la posibilidad de perder el control.
LA CARRERA FEMENINA HACIA EL ORGASMO: ¿LLEGASTE?

La sexualidad femenina tuvo durante siglos, un carácter secundario tanto en el discurso popular como en el discurso científico. Para las mujeres “lo natural” del acto sexual estaba reservado sólo para la procreación. El placer y el goce no eran considerados como fin principal de un encuentro sexual, y si llegaba a serlo para alguna, ésta se consideraba sucia, promiscua y fácil, cumpliendo cabalmente con la antítesis esperable de la madre y esposa moldeada por el varón. Se estimuló el rechazo a lo erótico y al placer, promoviendo con ello el miedo, el ocultamiento, la vergüenza y la ignorancia. La mujer reprime su deseo y apasionamiento, renunciando así a su propio cuerpo.
Muy lentamente la mujer comienza a despertar, y recién a partir de los años 50 y 60 se abre paso a las mujeres a la sociedad, lo que con el tiempo afectaría directamente sobre su sexualidad, dando pie con ello a que ésta se enmarcara en un tema de interés público y científico. La palabra orgasmo comienza a integrarse al lenguaje femenino, ya que el poder buscar y sentir placer en sus relaciones sexuales comenzó a ser visto como un derecho.
Hoy en día las mujeres conversan cada vez más sobre sexo y sexualidad. Se preocupan, investigan y se ocupan consultando especialistas cuando tienen dificultades. Pero, hay un tema que da la idea de retroceso en todo este largo camino recorrido, algo que nuevamente pareciera poner a la mujer en un rol sumiso…La obligación, y la carrera femenina por tener un orgasmo.
El orgasmo sería la última fase del modelo de respuesta sexual (precedido por el deseo y la excitación.) En las mujeres, consiste en una serie de contracciones reflejas involuntarias y rítmicas de las estructuras que comprenden la plataforma orgásmica (músculos y tejidos espesados que rodean el introito vaginal, y también alguno de los músculos pélvicos).
Pero, más allá de los términos fisiológicos, el orgasmo es una experiencia netamente subjetiva que incluye un sentimiento muy intenso de placer. El orgasmo pasa a ser un abandono de sí y una entrega profunda, como lo plantean los franceses una “petit mort” (pequeña muerte).El orgasmo es una expresión de plenitud que se siente en todo el cuerpo, que abarca la totalidad del momento. Y que conduce a un sentimiento de vitalidad y armonía. El orgasmo es único, y personal.
Pero… muchas mujeres se empeñan en lograr un orgasmo en sus relaciones sexuales, pero el fin no sería algo propio en cuanto a lograr conectarse con lo más íntimo de cada una, sino que el fin sería contestar aquellas interesantes preguntas realizadas en el acto sexual por sus parejas, tales como:
¿Te fuiste? ....¿Ya? .....¿Llegaste? ....
Convirtiendo el acto sexual en una carrera con un claro y definido objetivo.
Muy lentamente la mujer comienza a despertar, y recién a partir de los años 50 y 60 se abre paso a las mujeres a la sociedad, lo que con el tiempo afectaría directamente sobre su sexualidad, dando pie con ello a que ésta se enmarcara en un tema de interés público y científico. La palabra orgasmo comienza a integrarse al lenguaje femenino, ya que el poder buscar y sentir placer en sus relaciones sexuales comenzó a ser visto como un derecho.
Hoy en día las mujeres conversan cada vez más sobre sexo y sexualidad. Se preocupan, investigan y se ocupan consultando especialistas cuando tienen dificultades. Pero, hay un tema que da la idea de retroceso en todo este largo camino recorrido, algo que nuevamente pareciera poner a la mujer en un rol sumiso…La obligación, y la carrera femenina por tener un orgasmo.
El orgasmo sería la última fase del modelo de respuesta sexual (precedido por el deseo y la excitación.) En las mujeres, consiste en una serie de contracciones reflejas involuntarias y rítmicas de las estructuras que comprenden la plataforma orgásmica (músculos y tejidos espesados que rodean el introito vaginal, y también alguno de los músculos pélvicos).
Pero, más allá de los términos fisiológicos, el orgasmo es una experiencia netamente subjetiva que incluye un sentimiento muy intenso de placer. El orgasmo pasa a ser un abandono de sí y una entrega profunda, como lo plantean los franceses una “petit mort” (pequeña muerte).El orgasmo es una expresión de plenitud que se siente en todo el cuerpo, que abarca la totalidad del momento. Y que conduce a un sentimiento de vitalidad y armonía. El orgasmo es único, y personal.
Pero… muchas mujeres se empeñan en lograr un orgasmo en sus relaciones sexuales, pero el fin no sería algo propio en cuanto a lograr conectarse con lo más íntimo de cada una, sino que el fin sería contestar aquellas interesantes preguntas realizadas en el acto sexual por sus parejas, tales como:
¿Te fuiste? ....¿Ya? .....¿Llegaste? ....
Convirtiendo el acto sexual en una carrera con un claro y definido objetivo.
Ahora bien, lo preocupante es que muchos de estos hombres se empeñan en que su mujer “termine” o “llegue” como un reto a ellos mismos, para tener una “misión cumplida”, y de este modo reforzar su masculinidad y virilidad.
No es difícil entender entonces, el porqué las mujeres muchas veces fingen un orgasmo, y no es difícil entender entonces el sentimiento de rabia y resentimiento que muchas mujeres sienten hacia sus parejas, y el desencadenamiento de disfunciones sexuales como la dispareunia, el vaginismo o la disminución de deseo.
¿ Qué paso con nuestra posibilidad de vivir libremente nuestra sexualidad? ¿ Cuán libres podemos ser en cuanto nuestra capacidad de tener placer es un tributo al excelente desempeño de otro? Una vez más nos entrampamos, una vez más nos hacemos prisioneras supeditando nuestra sexualidad a un otro, y respondiendo al deseo de un otro.
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Pareciera ser entonces, que a pesar de los cambios sociales, la sexualidad femenina se mantiene más como una exigencia cognitiva que como la apropiación del placer en sí mismo, como un valor y un derecho personal*1
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Queda planteada la posibilidad de defender el derecho a tener un orgasmo cuando a cada una se le antoje, defender el derecho a tener un cuerpo para sí y no como objeto para otro, el derecho a lograr una apropiación integral de nuestro cuerpo, siendo capaz de desarrollar una sexualidad integrada e integral.
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Autoras Artículo: Paula Pérez, Andrea Florenzano
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* *(1)"El desarrollo social, una carencia no reconocida". M. Busto (2004)
*foto en: http://www.gettyimages.com
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